Los científicos ya descubrieron dos cinturones anteriores conocidos como los Cinturones de Van Allen, fueron descubiertos en 1958.
Los Cinturones de Van Allen, portadores de partículas cargadas atrapadas y de alta energía, son afectados por tormentas solares y por otros fenómenos cósmicos, y pueden dilatarse de manera notable.
El análisis detallado de observaciones realizadas por las dos naves Van Allen dedicadas a estudiar los dos cinturones, confirma la existencia temporal de un cinturón exterior y aislado. Las naves gemelas fueron lanzadas al espacio el 30 de agosto de 2012.
Un equipo de científicos pudo observar el tercer cinturón durante cuatro semanas, antes de que una potente onda de choque interplanetaria, procedente del Sol, lo aniquilará. Las observaciones fueron realizadas por científicos de numerosas instituciones.
Cada nave Van Allen alberga un conjunto idéntico de instrumentos, que permiten a los científicos reunir datos sobre los cinturones con un nivel de detalle sin precedentes. Estos datos son importantes para estudiar los efectos que la meteorología espacial (tormentas solares y otros fenómenos cósmicos) tiene sobre la Tierra.